AMOR, HAS VENCIDO RV.683

(Amor, hai vinto)

 

Música de Antonio Vivaldi (1678 - 1741)

Texto de Pietro Metastasio (1698 - 1782)

 

 

I Recitativo

Amor, hai vinto. Ecco il mio seno
da' tuoi strali trafitto. Or chi sostiene
I’alma mia dal dolore abbandonata?
Gelido in ogni vena
scorrer mi sento il sangue,
e sol mi serba in vita affanno e pena.
Mi palpita nel petto
con nuove scosse il core.
Clori, crudel, e quanto
ha da durar quest’aspro tuo rigore?

II Aria

Passo di pena in pena
come la navicella
ch’in questa e in quell’altr’onda
urtando, urtando va.
 
Il ciel tuona e balena,
il tutt’è in tempesta,
porto non vede o sponda,
dove aprodar non sa.


III Recitativo

In che strano e confuso
vortice di pensieri
la mia mente s’aggira?

Or è in calma, or s’adira,
e dove ancor si fermi non risolve.


Or in sasso, or in polve.
vorria cangiarsi. Oh Dio! Ma di che mai,
ma di che ti quereli
cor incredulo, infido?
Di che ti lagni? Ahimè! Forse non sai
Che nel seno di Clori hai porto, hai lido?


IV Aria

Se a me rivolge il ciglio
I’amato mio tesoro,
non sento più martoro,
ma torno a respirar.
 
Non teme più periglio,
non sente affanno e pena,
L’alma si rasserena
come la calma in mar.
 


I Recitativo

Amor
, has vencido. Mira mi pecho
atravesado por tu hermoso dardo.

¿Quién sostendrá ahora
mi corazón abandonado en su hora de dolor?
En cada vena siento que mi sangre corre fría,
la vida
sólo tiene tormento y dolor.
Nuevos temblores sacuden el corazón

dentro de mi pecho.
Cruel Clori, ah,

¿cuánto durará tu duro rigor?

II Aria

De pesar tras pesar transcurro
como un pequeño bote
arrojado de una ola a la siguiente
mientras navega por el mar tormentoso.
 
Truenos y relámpagos en el cielo,
el mar es una tempestad salvaje,
no veo ningún puerto, ni playa
donde pueda descansar.

III Recitativo

¿En qué extraña y confusa
agitación de pensamientos
está ahora girando mi mente?
Ora tranquila, ora furiosa,
sin resolver aun cuando está quieta.

Deseando ser transformada

ora en piedra, ora en polvo ¡Oh
, Dios!
¿
Por qué? ¿Por qué te lamentas?
¿Por qué te quejas?
¿No sabes
que en el seno de Cori
puedes encontrar refugio
y patria?

IV Aria

Si mi amado tesoro
me mira,
dejo de sentir tortura
y
de nuevo puedo respirar.
 
No temo
al peligro,
ni siento tormento ni dolor,
mi alma vuelve a encontrar la paz,
como el mar encuentra la calma.



Traducido y digitalizado por:
Francisco
Cuevas Salazar 20
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